SEMBLANZA
DE UN ESPÍRITU CON ARTE
El arte es don para apreciar la belleza en toda época, por ello en todas
las culturas le daban especial atención a todas las ramas del arte, inclusive
habían dioses dedicados a cada una de ellas.
Miguel Soriano López
Maestro Eduardo Segoviano Cuevas
Nació en la ciudad de Guadalajara en el estado de Jalisco el 21 de
octubre de 1914, en una época difícil para México, lleno de conflictos
económicos, políticos y religiosos.
Su madre le inculcó la religión católica, así como a sus dos hermanos
con quienes siempre tuvo buena relación, pues era una familia con buenos
principios; también estudio los conocimientos elementales en escuelas tipo
rural, donde además disfruto del campo y aprendió a conocer la naturaleza, así
como el respeto a sus mayores.
Aprendió el oficio de su padre que era escultor,
ayudándole desde niño en el taller, conociendo los materiales, las herramientas
y siguiendo todas las indicaciones que su padre le daba.
Durante la presidencia de Plutarco Elías Calles, se mudó la familia a la
ciudad de México alrededor de 1932, residiendo en el centro de la ciudad, donde
siguió trabajando con su padre en los talleres que lo contrataban. El vivir en
el primer cuadro de la ciudad, le permitió asistir al Colegio de San Carlos,
donde incrementó sus estudios de arte y su afición a la buena lectura.
Dada la relación que le proporcionó su estudio y trabajo, conoció muchas
personas del medio artístico y con ello también se inició en la actuación,
donde conoció gente de la ANDA, a la cual se afilió e inclusive llegó a
pertenecer al comité directivo, también incursionó en la televisión, siendo
pionero en el canal 11, además obtuvo algunos papeles en varias películas y
actuó en obras de teatro en la capital.
En el año de 1939 se casó con la señora Francia Luque Villagómez, con
quién procreó 10 hijos y 2 hijas, habiendo fallecido una de las mujercitas a
muy temprana edad. Cabe mencionar que todos sus hijos dibujan, pintan o
esculpen, y en alguna ocasión trabajaron
con él, desafortunadamente no tuvo capacidad didáctica y no supo transmitir sus
conocimientos, aunque haya sido un magnífico orador, cuentista y declamador, y
de ello lo constataron varios estudiantes que tuvo en grupos dentro de su casa.
Otra virtud que tenía el maestro Segoviano, era que sabía leer entre
líneas, su capacidad imaginativa le permitía suponer o plantear situaciones
históricas no enunciadas, cuyos razonamientos requerían de mucha lectura,
comprensión, experiencia y percepción, por lo que a neófitos y eruditos, les
agradaba su compañía. Sin embargo, en él se encontraba una crítica muy aguda y
directa, que le ocasionó resentimientos a quienes las dirigió, no obstante,
ante mujeres jóvenes y guapas, era muy suave y lisonjero.
Con su familia no fue exigente, ni dedicado, era bastante tolerante y
despreocupado, no obstante le gustaba efectuar reuniones familiares, sobre todo
grandes fiestas, donde todos los asistentes siempre quedaban muy halagados, en
las cuales toda su familia aportaba su tiempo y creatividad, desde los
exquisitos manjares dignos del más exigente paladar que preparaba Doña Fany su
esposa, hasta la decoración adecuada a la ocasión que realizaban sus hijos;
dentro de la fiesta siempre en el clímax de ellas, Don Eduardo participaba con
declamaciones y cantos, ya que poseía una voz entonada y bien timbrada de bajo
profundo.
En cuanto a su trabajo de escultor, podemos señalar que ha dejado una
obra de primera, con características primordiales del arte clásico, lo que hizo
llenar de asombro a cuantos la
conocieron, pues basado en sus conocimientos anatómicos y psíquicos, hizo que
sus bajorrelieves y esculturas tuvieran expresiones tan reales, que obligaban a
quienes veían sus obras, a contemplarlas con admiración.
Mucha de su obra fue realizada en talleres como Sordo Noriega y
Ponzanelli, en donde le permitían manejar mármoles y piedras diversas de gran
tamaño y enorme peso.
Por citar algunas de ellas como ejemplo del arte que nos legó, está el
escudo del águila nacional, que se encuentra en la fachada principal del
edificio de la Secretaría de Relaciones Exteriores, donde supo imprimir en su
obra sentimiento y belleza, la cual tiene unas características muy peculiares,
así como la fuerza de un animal capaz de haber fundado toda una nación.
Otra obra extraordinaria, fue el busto en bronce del músico austriaco
Gustav Mahler, que realizó bajo la iniciativa de uno de sus hijos, la que ha
dejado impresionado a cuantos la han visto, empezando por la propia Sociedad
Mahler de México, quienes aseguran es la mejor figura realizada de cuantas
existen, en ella representó el gesto del ímpetu que imprimió a su obra musical,
dándole una ligera expresión dubitativa e insolente.
Como buen conocedor del arte sacro, puesto que mucha de su obra la
realizó para mausoleos y tumbas de varios panteones, y que además, siendo un
profundo Mariano, creó diversas figuras de la Virgen María, siendo una de las
más destacadas la realizada en bronce de 70 centímetros, que le regaló a su
esposa y que se encuentra en la entrada de su casa, la cual es una figura
estilizada, sin mucho adorno, pero tiene la sensibilidad de una mujer morena,
con sentido de paz y gracia, que cuando uno la ve, provoca un estado de contemplación,
llegando a crear una especie de estado de santidad. Otra figura de la Virgen de
Guadalupe la realizó en marfil, de 5 por 1.2 centímetros y su mérito mayor fue
que la realizó acabando de ser operado de cataratas en los ojos y según el
mismo dijo, la esculpió a manera de práctica, tiempo después realizó la mejor
escultura de 18 centímetros en pasta, con una precisión de detalles y calidad
inigualable, cuya magnífica factura llena de admiración a quienes la ven.
Cabe mencionar que para agradecerle al médico que le operó los ojos,
realizó un busto en bronce de Don Quijote, único e increíblemente diseñado,
habiéndole dado las facciones clásicas del personaje de Cervantes, con una
sensibilidad e inspiración al proporcionarle sobre el lado derecho del rostro
una expresión de locura y en el otro lado una actitud de inteligencia, cuyo
conjunto no deja duda de la figura a quién representa.
Dentro
de toda su obra, existen muchos ángeles y santos, pero dado su carácter afable,
desprendido y autosuficiente, no firmaba la mayoría de sus obras, las cuales
son ahora difícil de aclarar en donde se encuentran, muchas de sus obras se
encuentran en el extranjero (Estados Unidos, Jamaica, Panamá, Puerto Rico),
otras más en colecciones particulares, Conventos, Iglesias y Panteones, pero
todos aquellos que lo conocieron saben que fue un verdadero maestro y su
partida el 6 de marzo del 2002, será una perdida irreparable.
No hay comentarios:
Publicar un comentario